Comenzamos con la máxima que dice que el embarazo no es una enfermedad, y es la más pura verdad. El estado de embarazo acostumbra a durar aproximadamente cuarenta semanas y durante ese periodo inumerables modificaciones en el cuerpo y en el comportamiento de la mujer pueden ser observadas. No todas las alteraciones descritas aquí ocurrirán en todas las mujeres, al final, cada individuo es único, pero algunas de ellas son comunes a todas. La primera señal que hace sospechar del embarazo es el atraso en la menstruación. Eso significa que toda mujer en edad fértil, con vida sexual activa y con atraso menstrual, la primer cosa que ha de sospechar es en el embarazo, aunque un pequeño número de mujeres menstruan a veces normalmente al comienzo del embarazo. Ese atraso menstrual puede venir acompañado de vómitos y mareos sin motivo aparente, generalmente matinales, pudiendo permanecer hasta las 20 semanas de gestación. La gestante experimenta una sensación de aumento de sensibilidad mamaria, principalmente en la región de los pezones, estas molestias acostumbran a desaparecer en los dos primeros meses. Los pezones aumentan, aumenta la vascularización y también la pigmentación de la aureola que se torna más oscura y más grande, con aparecimiento o exacerbación de pequeños gránulos. Aumento del apetito y somnolencia también acostumbran a ser observados en la gestación inicial, asi como la sensación de estar más hinchada. Es común en las gestantes presentar cierto tipo de malestar debajo del vientre, como sensación de peso . Una vez diagnosticada la gestación y estando esta en pleno desarrollo, una pequeña elevación del bajo vientre se hace notar a partir de 14 semanas en mujeres delgadas, estando con un globo saliente en torno a las 20 semanas a la altura del ombligo. En torno a 24 semanas, una línea de coloración oscura comienza a ser notada longitudinalmente en toda la extensión del abdomen y se vuelve cada vez más enegrecida a medida que la gestación evoluciona. Manchas más oscuras pueden también ser percibidas en la región de la cara. El abdomen comienza a crecer rápidamente a partir de las 25 semanas, generalmente en torno a 1 cm por semana de altura uterina. Cuanto mayor sea la altura uterina, mayor será el malestar respiratorio ocasionado por la dificultad del músculo diafragma, responsable del movimiento respiratorio, por no poder ser ejecutado totalmente. En torno a 30 semanas pueden aparecer hinchazones en las piernas y pies por la dificultad del retorno venoso. También a partir de esta fecha la gestante puede perder orina sin darse cuenta, por la compresión y peso del útero grávido sobre la vejiga. Sensación de quemazón en el pecho también puede ser sentida en el tercer trimestre por la compresión del útero sobre el estómago, que durante la gestación acostumbra a tardar más en vaciarse. Después de las 37 semanas, la gestante experimenta dificultad para caminar, cansancio y malestar para realizar cualquier tipo de actividad, esperando ansiosamente el día del nacimiento. De acuerdo con otra máxima que dice que el embarazo es una enfermedad de nueve meses, todas las alteraciones desaparecen después del parto, algunas más rapidas y otras más despacio, volviendo la mujer a sus condiciones pre-embarazo en poco tiempo siempre que durante este periodo no haya engordado mucho. Al final el peso es una de las principales preocupaciones femeninas y cada una sabe lo sacrificado que es volver a estar en forma. Darci Janarelli Ginecólogo |