Sexo -> Abusos Sexuales

Abusos Sexuales : Secuelas y diagnóstico

por Adriana Sommer da Costa- Sexóloga


El abuso sexual se caracteriza por el compromiso de niños y adolescentes en actividades sexuales improprias para su edad cronológica o a su desenvolvimiento psicosexual , las cuales no tienen capacidad de compreender o dar pleno consentimiento. Las actividades sexuales se refieren a cualquier tipo de juego sexual, aún sin penetración. Como masturbación mutua, contacto orogenital y participación de niños en películas y fotos con fines pornográficos. Esa práctica ocurre en todos los niveles sociales, pero en las clases más desfavorecidas, su presencia es más evidente, porque generalmente ocurre de forma más violenta, siendo así, la denuncia también se vuelve más frecuente porque la atención a las víctimas ocurre en los puestos de salud.
Podemos pensar que el abuso sexual debe provocar un sentimiento de malestar, indignación y rabia, sin embargo la impotencia que se siente frente a ese tipo de violencia, deja a los menores muy pacíficos, en estado de gran indignación, pero la actitud más frecuente, es la negación o subestimación.
Los abusos sexuales siempre serán considerados como una agresión emocional, aunque pueden ser clasificados de diversas formas como: en abusos sensoriales, que incluyen (pornografia, exhibicionismo, lenguaje sexualizado); en abusos por estimulación, que incluyen (caricias íntimas, maturbación, contactos genitales incompletos), abuso por realización, que incluyen (tentativa de violación o penetración oral, genital o anal).
También puede ser dividido en intrafamiliar y extrafamiliar. Es importante resaltar que los relatos de abusos más frecuentes y conocidos son practicados por miembros de la familia o por personas conocidas, y que muchas veces son de confianza de la familia. Ya en adolescentes, los abusos más frecuentes son realizados por personas desconocidas.
El abuso sexual que es practicado por un miembro de la familia, o por una persona muy próxima de la victima, lo llamamos incesto.
¿Y cuando el abuso sexual viene mascarado como “cariño” por el abusador ?
Esto es incomprensible, pero infelizmente puede ocurrir. Un abusador, muchas veces intenta disimular el abuso que practica, diciendo haberle hecho un cariño a la víctima, “con todo el respecto”, sin ninguna conotación sexual. Vea algunos ejemplos:


*Cariño con conotación sexual, actos libidinosos, aún sin utilizar la fuerza bruta, la víctima intentando “escapar”, “huir”, pero el adulto finge que no entiende, y continúa acariciando al menor.
*O aún sabiendo que la víctima no se siente bien, que no quiere el cariño, el abusador le “acaricia” faltándole al respeto, y por falta de experiencia y falta de iniciativa, la víctima termina “recibiendo”, dejando que el “cariño” ocurra, constreñida, sin poder alejar al abusador.


Podemos tomar como ejemplo en este caso, que existen hasta abuelos abusadores. Que se aprovechan de la figura de autoridad para con los niños, y pratican el abuso. Las víctimas intentan alejarse, pero se someten a la voluntad del abusador, justamente por éste representar una “autoridad familiar”.
Es importante destacar que el abuso sexual es siempre responsabilidad del agresor y no es provocado por la víctima. Sin embargo, se verifica que existe una participación activa del abuso sexual que constituye el elemento circular y de relación. Vimos también que la distinción entre el concepto legal de responsabilidad y el concepto psicológico de participación es frecuentemente confundido. Necesitamos entonces, dejar claro que existen dos formas de participación activa. La gran mayoría de los niños que sufren de abuso sexual no tienen ningún papel activo para iniciar el abuso, pero todos los niños son participantes activos en la interacción abusiva, aún si son forzados contra su voluntad.


Para una mejor comprensión de lo citado anteriormente, veamos el ejemplo que sigue, donde una niña que sufrió abuso sexual durante años, relató cómo su padre hacía para llegar a su objetivo, el abuso. Pedía a su hija que le llevara té a su local de trabajo, en una oficina mecánica, cuando ocurría ese encargo , la niña ya sabía exactamente lo que iva a ocurrir, y eso significaba que cuando llegara a la oficina, él abusaría sexualmente de ella. Aunque no ocurriera ninguna violencia real, esa niña no tenía elección, y era forzada por amenazas, a obedecer. Vemos en este ejemplo que esa niña fue parte interaccional activa en el abuso, que ocurrió durante muchos años, y que constituyó la experiencia de relacion más importante e intensa de la vida de esa niña, y también la experiencia más prejudicial. Muchas veces, cuando el abuso es practicado sin violencia física, la víctima puede “aprender a gustarle” las sensaciones causadas, pues sus zonas erógenas son estimuladas y, consecuentemente, el “placer” es sentido – ESTO NO DESCARACTERIZA EL ABUSO SEXUAL -, una vez que el desenvolvimiento y mastrubación sexuales del niño fueron precozmente violentados, sin su discernimiento. Con esto, el sentimiento de culpa que el niño experimenta, se origina de su sentido equivocado de responsabilidad, que deriva del hecho de haber sido un participante en el abuso, de que el niño será responsable por las consecuencias si revela el abuso. Con toda esa situación, el niño presentará una baja autoestima, y luego comportamientos de víctimas de los adultos que sufrieron abuso sexual cuando eran niños.
En el consultorio, identificar un caso de abuso sexual no es una tarea fácil, muchas veces se descubre lo que realmente ocurrió, porque la historia del niño no tiene ningún sentido. Debido a eso, en el momento en que nosotros, los psicólogos percibimos que el niño está comunicando la realidad del abuso sexual, debemos cambiar la postura, o sea, salir de un “modo interpretativo” para pasar a un “modo investigativo”. Muchas veces, lo que puede parecer material inconsciente o “fantasías sucias”, puede ser en verdad un intento secreto de ese niño de comunicar la realidad del abuso. Por eso la identificación del abuso se vuelve complicada, por el miedo, por la verguenza y culpa en grandes dosis que contribuyen a la resistencia del niño a revelar el abuso.
Sabemos que con más frecuencia, ninguna evidencia física definitiva puede comprobar el abuso sexual. Pero existen algunos indicadores que incluyen hematomas, dolores y picazones en la región genital. El sangrado rectal o genital pueden indicar también una señal de abuso sexual. La dificultad al sentarse y caminar, y la presencia de enfermedades sexualmente transmisibles levantan sospechas de abuso sexual.
Los efectos psicológicos y físicos del abuso sexual pueden ser devastadores. Esos niños sexualmente estimulados por un adulto, sienten ansiedad y excitación excesiva, pierden la auto confianza y se tornan desafiantes en relación con los adultos.
La seducción, el incesto y violación son factores importantes para la formación de síntomas posteriores como fobias, ansiedades y depresión. Son niños que demuestran una incapacidad para lidiar con sus impulsos agresivos relacionados con los demás o con la hostilidad ajena a ellos dirigida.
La crisis provocada por el abuso sexual será revivida durante algún tiempo en periodos de mayor tensión, alternando relaciones de depresión y ansiedad, por eso es que se debe ofrecer al niño o adolescente la oportunidad de hablar sobre el tema lo antes posible, pues cuanto más tarde se discuta el problema, más graves serán las consecuencias.


Sexo OralSexo TántricoAdicción al sexoSexo y TraiciónSexo y culturaSexo y obesidadAbusos SexualesExcitación Sexual
El CoitoImpotencia SexualAbortoTerapia Sexual    
free hit counter
Free Hit Counter
© sexo-masturbacion.com 2005 2006 2007 2008 2009
Sexo
Sexo - Masturbación - Kamasutra - Cams Sexo - Sexo oral - Posiciones sexuales - Webcam sexo gratis - Strippers Valencia - Sexo anal
Sexe en Français
Sexe et Masturbation - Kamasutra - Positions Sexuelles
Sex in English
Masturbation - Sex Positions - Masturbation Movies